En el marco de la campaña «Abriga a un Hermano», salieron a recorrer las calles de Concepción para compartir con personas en situación de calle, donde no sólo llevaron gorros, bufandas, guantes y calcetines; entregaron tiempo, escucha, oración y palabras de aliento.
El Ministerio de Misericordia junto a nuestros Jóvenes de la G21, vivieron una jornada muy especial el pasado 29 de agosto.
En el marco de la campaña «Abriga a un Hermano», salieron a recorrer las calles de Concepción para compartir con personas en situación de calle, donde no sólo llevaron gorros, bufandas, guantes y calcetines; entregaron tiempo, escucha, oración y palabras de aliento.
Cada prenda fue recolectada durante semanas gracias a la generosidad de nuestra congregación. Detrás de cada gorro había una familia que donó con amor, convirtiendo la experiencia en algo mucho más grande que una salida. Fue recordar lo que dice Mateo 25:40: «El Rey les responderá: “Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí”.
Fue un tiempo de mucho aprendizaje y gratitud, donde pudimos llevar abrigo y, sobre todo, el amor de Cristo a quienes más lo necesitan.
Agradecemos a todos los que fueron parte de esta obra.











